Desde el primer día cebaban a los pichones con normalidad, por las noches los veía con los buches llenos. Hasta que una noche vi a uno que lo tenía vacío y al día siguiente lo encontré muerto (día 13) Los otros tres comían a tope, siempre buches llenos.
Pero otro pichón cogió la misma linea que su hermano, dejó de comer y murió el día 15. Y así un tercero que murió ayer. El superviviente ha dejado de comer hoy y todo apunta a que le ocurrirá lo mismo. No me hago idea que les ha podido ocurrir, van pasando de comer bien a dejar de hacerlo y nunca dos a la vez, se van pasando el testigo. Los padres siempre los cebaban, los llamaban, los tocaban la cabeza con el pico pero no hacían por comer.
En fin, he pasado de la alegría a anotar un parte de bajas.
